Educación Financiera para Todos

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Una de las ventajas más grandes de ser propietario de una casa es la equidad que puedes acumular. Entre más pronto pagues la hipoteca y acumules esta equidad, mejor será tu situación financiera. La equidad puede ser una herramienta poderosa para manejar tus finanzas.

Equidad en la Casa

Termina de Pagar la Hipoteca
Generalmente, durante los primeros años en que haces pagos para la hipoteca, la mayor parte del pago va a los intereses y no mucho va a reducir el balance sobre el capital. Entre más debas en la hipoteca, más intereses vas a pagar. Entonces, si aumentas la cantidad que pagas, vas a pagar más del capital y se te van a cargar menos intereses. Al pagar más del principal cada mes, vas a reducir el interés total sobre el capital restante. Con solo hacer un pago extra cada año, puedes terminar de pagar la hipoteca con varios años de anticipación.

Líneas de Crédito por Equidad en la Casa
Una línea de crédito por equidad en la casa es una forma de crédito rotativo para el cual la casa se usa como colateral. Con una línea de crédito de equidad, serás aprobado por una cantidad específica de crédito la cual representa la máxima cantidad que puedes pedir prestada. Los pagos tienen una tasa de interés variable y un pago mínimo cada mes basados en la cantidad de la línea de crédito que has usado. Una vez que te aprueban para el plan de equidad, puedes pedir prestado hasta el límite de crédito en cualquier momento. Puedes usar la línea de crédito extendiendo cheques y te pueden hacer cargos por el evalúo de la propiedad, cuotas por solicitud y otros costos posibles.

Cuando vendas la casa, estarás obligado a pagar la línea de equidad en su totalidad. Si es muy posible que vendas tu casa en un futuro cercano, piensa dos veces si tiene sentido establecer una línea de crédito de equidad y tener que pagar los costos iniciales requeridos. También ten en cuenta que quizá esté prohibido rentar tu casa a otros bajo las condiciones del acuerdo de equidad.

Préstamos de Equidad de la Casa
En forma similar a una línea de crédito de equidad de la casa, un préstamo de equidad está respaldado por tu casa como colateral. Debido a que los prestamistas los consideran más seguros que una deuda no asegurada, como las tarjetas de crédito, los préstamos de equidad ofrecen tasas de interés más atractivas que los préstamos no asegurados.

El mejor uso de un préstamo de equidad es para un gasto específico, tal como pagar por la universidad, que puedes terminar de pagar más pronto que tu hipoteca primaria. Si tienes una gran cantidad de deuda no asegurada con intereses altos, el traspasarla a un préstamo de equidad te puede ayudar a pagarla más rápido, y también ofrece ventajas tributarias. El interés en una línea de crédito o en un préstamo de equidad de hasta $100,000 se puede deducir de los impuestos.

Refinanciamiento
Si las tasas de interés se han reducido desde que tomaste tu hipoteca, puedes pensar en refinanciar tu casa – o sea, obtener una hipoteca nueva con una tasa de interés mejor para reemplazar a la que tienes. Como regla general, si puedes reducir la tasa un 2 por ciento o más, conviene investigar. Dependiendo de cuanto te cargue el banco por costos de cierre y que tanto tiempo planeas quedarte en la casa, puedes terminar ahorrando una gran cantidad de dinero de esta manera. La refinanciación puede cortar de $100 a $300 o más en tus pagos mensuales. El interés en la cantidad total que pides prestada es deducible de impuestos, a menos que incrementes la cantidad del préstamo por más de $100,000. Consulta con un asesor de impuestos para discutir los detalles de tu situación.

No es siempre necesario refinanciar con la misma institución que usaste originalmente. Es bueno tratar primero con el original, ya que te pueden ofrecer un paquete atractivo para mantenerte como cliente, pero visita otras y compara tasas tal y como lo hiciste la primera vez.

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