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Aproveche al máximo la asistencia del gobierno para su hijo discapacitado
Por Jason Alderman

Los padres de hijos con necesidades especiales ya tienen bastante de qué ocuparse atendiendo las necesidades de salud, educativas y emocionales de sus niños; además de tener que arreglárselas con ingresos drásticamente reducidos por tener que trabajar menos horas o pagar a alguien para que cuide de los niños. Por eso, no es de sorprender que muchos de estos padres no hayan tenido tiempo para elaborar un plan financiero a largo plazo en caso de que sus hijos necesiten cuidado cuando ellos no estén.

Afortunadamente, hay a disposición muchos programas del gobierno y recursos de la comunidad para ayudar a aliviar la carga financiera de criar a niños con necesidades especiales. No obstante, reunir los requisitos es complicado y el proceso de solicitud requiere de tiempo. Además, si no es cuidadoso, usted o un familiar bienintencionado podrían, sin saberlo, hacer que los niños pierdan el derecho a futuros beneficios si no encamina la herencia correctamente.

A continuación, un breve resumen de los programas de asistencia del gobierno:

La Administración del Seguro Social brinda dos tipos de cobertura por discapacidad: Seguridad de Ingreso Suplementario (SSI) y Seguro por Incapacidad del Seguro Social (SSDI). Las reglas y los requisitos de elegibilidad difieren entre los dos programas; y los beneficios difieren si se trata de niños o de adultos.

En pocas palabras, SSI es un programa de asistencia en efectivo basado en las necesidades y es para personas incapacitadas de cualquier edad pertenecientes a familias de bajos ingresos con recursos limitados. Los niños califican para beneficios de SSI si reúnen estrictos requisitos que se detallan en la Publicación 05-11000 de SSA (www.ssa.gov/pubs/11000.html).

SSDI es un programa aparte, financiado a través de deducciones de nómina (parte de FICA). A pesar de que, en ocasiones, los hijos reciben pagos de SSDI si sus padres son discapacitados, su elegibilidad depende de la condición de discapacidad de los padres, no de ellos. No obstante, después de cumplir 22 años, los hijos con discapacidades podrían calificar para SSDI por su propia cuenta, siempre y cuando al menos uno de los padres califique para recibir beneficios del Seguro Social.

Las reglas de elegibilidad y las definiciones de SSI y SSDI son complejas. Para ver si su hijo reúne los requisitos, llame al Seguro Social al 1-800-772-1213 o consulte en la pestaña “Incapacidad” y “SSI” en www.ssa.gov/espanol. Un recurso particularmente útil es la Publicación No. 05-10026 de SSA, “Benefits for Children with Disabilities” (Beneficios para niños con incapacidades).

Muchas familias, sin saberlo, ponen en peligro la elegibilidad de su hijo discapacitado para recibir beneficios del gobierno, al abrir cuentas a nombre del hijo o al designarlos como beneficiarios. Lamentablemente, las leyes federales establecen que los beneficiarios de SSI, Medicaid y muchos otros programas de asistencia del estado quedarán descalificados si poseen recursos superiores a los $2,000. Por lo tanto, si el tío Jerry deja $10,000 para su hija en su testamento, ella podría perder los beneficios.

Una buena alternativa es crear un fideicomiso para necesidades especiales, cuyos activos puedan ser utilizados por su fideicomisario para administrar las finanzas y los efectos personales de la persona discapacitada. Los fideicomisos se rigen por las leyes estatales y deben ser establecidos por un abogado familiar especializado en estas cuestiones legales.

Algunos padres nombran al fideicomisario como beneficiario de las pólizas de seguro de vida para asegurar una fuente de financiación en caso de que fallezcan antes que su hijo (esté al día con el pago de las primas). Otros recursos de financiación posibles son el dinero en efectivo, acciones y otras inversiones, planes de jubilación, beneficios por fallecimiento, el producto de la venta de una vivienda y herencias de otros familiares o amigos. Asegúrese de que el fideicomisario, y no el hijo, sea nombrado como beneficiario.

Preparar un fideicomiso para necesidades especiales puede ser costoso, quizás hasta varios miles de dólares, dependiendo de su situación. Pero sopese eso contra la posibilidad de que su hijo pierda los beneficios del gobierno para toda la vida a causa de una herencia accidental; y hablando de eso, informe a familiares o amigos de confianza bienintencionados acerca de la existencia del fideicomiso.


Este artículo tiene por objeto brindar información general y no debe ser considerado como un de legal, un consejo impositivo o financiero. Siempre es buena idea consultar con un de legal, un asesor fiscal o financiero para obtener información específica sobre la aplicación de las cierto leyes impositivas a su caso en particular y sobre su situación financiera específica. También debería consultar con un abogado para determinar de qué manera las leyes sobre bienes raíces, el derecho testamentario y/u otras leyes aplican para su situación específica.

Jason Alderman dirige los programas de educación financiera de Visa. Para inscribirse y recibir un Boletín de Noticias Electrónico financiero personal gratuito mensualmente, vaya a www.practicalmoneyskills.com/newsletter.