Las negociaciones salariales pueden ayudar a mejorar sus ingresos al cambiar de trabajo
11 de noviembre de 2016
Tanto si buscas activamente un cambio como si te ha contactado un reclutador, un nuevo trabajo ofrece muchas oportunidades de crecimiento. Parte de la diversión, y el esfuerzo, de hacer el cambio consiste en descubrir cómo funcionan las diferentes empresas y enfrentar la curva de aprendizaje durante los primeros meses.

Cambiar de empleador también puede ser muy beneficioso para su futuro financiero. Si bien conservando su antiguo trabajo podrá obtener un modesto aumento anual, tal vez podrá negociar un aumento de sueldo mucho mayor si cambia de compañía. Negociar una oferta de trabajo puede resultar desalentador, pero piensa en lo que ocurre si no negocias: podrías acabar ganando menos de lo que el gerente de contratación estaba dispuesto a ofrecer.
Antes de negociar, haga los deberes y busque un rango salarial apropiado. Tanto si eres un veterano como un negociador novato, te conviene dedicar tiempo a investigar antes de sentarte a negociar. Teniendo en cuenta que las remuneraciones varan según el lugar, busque en Internet estudios o cuentas personales que revelen los salarios de personas que ocupen un puesto similar.
Hay varias compañías con fines de lucro que recopilan y publican información sobre sueldos en línea, y la Oficina de Estadísticas Laborales tiene datos de pago basados en ocupación y lugar geográfico. También podrías dirigirte a los reclutadores que se dedican a colocar candidatos en tu sector, ya que están acostumbrados a hablar de la compensación.
Cuantos más datos sobre la remuneración de tu profesión puedas obtener, mejor, para que tu pedido se base en hechos. Si pides demasiado, corres el riesgo de que lo consideren poco razonable o fuera de lugar. Si pides poco, tal vez obtengas solo eso.
Los solicitantes de empleo a menudo se atascan en quién dice una cifra primero. Si bien se dan muchos consejos al respecto, hay algo que es cierto: no necesariamente conviene usar el salario que cobrabas en tu antiguo trabajo como punto de partida. Especialmente si tu investigación revela que está por debajo del precio actual del mercado, seguramente deseas que tu próxima oferta refleje la experiencia y el talento que aportas. Si te presionan para que respondas primero, contesta con el rango salarial al que aspiras durante tu búsqueda de empleo.
No te quedes atascado en el dinero: ten en cuenta el panorama general. A la hora de negociar, puede ser fácil fijarse en la parte monetaria de la remuneración, pero a veces no hay margen de maniobra en el presupuesto. Mira el panorama general de tu posible salario y de los beneficios. Tal vez una oferta monetaria menor se compensa con un programa de aportes paralelos para la jubilación más generoso, buenos beneficios de salud, incentivos accionarios o la posibilidad de recibir bonos.
Cuando la remuneración total no satisfaga tus expectativas, intenta pensar de forma diferente y ofrece al responsable de la contratación opciones alternativas. Podrías solicitar tiempo libre remunerado adicional, la libertad de trabajar desde casa un día a la semana o un complemento para el desarrollo profesional. Al fin y al cabo, la flexibilidad y el crecimiento personal pueden ser más valiosos que el dinero.
En las compañías más pequeñas, podrías pedir un almuerzo trimestral con un ejecutivo de tu departamento o con tu supervisor directo. Un almuerzo no le costará mucho dinero a la empresa, pero podría darle una idea del futuro de la compañía, permitirte saber qué habilidades debes desarrollar y fortalecer tu relación personal con los altos cargos.
Justifica lo que pides con razones válidas. Intente reforzar cada uno de los pedidos que realiza con una razón válida, coherente y cuantificable. Si pide más dinero, destaque su experiencia o habilidades que lo distinguen de los demás candidatos. Las propuestas menos tradicionales, como las reuniones con un directivo, podrían estar justificadas por tu dedicación a la superación personal y tu deseo de mantenerte en contacto con las necesidades de la compañía.
En resumen. Si bien cambiar de trabajo y negociar una oferta puede ser una tarea difícil, cambiar de compañía podría acelerar el crecimiento de tu salario. Antes de lanzarte a negociar, toma tiempo para investigar el mercado, considerar tus deseos generales y validar tus peticiones. Presentar un argumento coherente puede ayudar a ganarte a un responsable de contratación y a diferenciarte de otros candidatos.
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