Los problemas financieros del divorcio
27 de agosto de 2010
Aun en una economía sólida, el divorcio suele ser difícil y costoso; pero durante una recesión prolongada puede ser devastador. Por ejemplo, supongamos que:
- Ninguno de los cónyuges puedes pagar la parte de la casa del otro y se ven obligados a vender la casa o ir a juicio.
- Uno de los dos ha estado sin trabajo por mucho tiempo y ha acumulado muchas deudas.
- Uno o ambos tienen problemas para encontrar un seguro de salud privado que puedan pagar.
- Las cuentas de jubilación e inversión a las que aportaron juntos y que ahora tienen que dividir ya perdieron mucho valor.
Ya en el caso de divorcios de común acuerdo, suele ser difícil recuperarse de cualquiera de estas Pero si tu divorcio es enconado, los honorarios legales adicionales podrían dejarte sin nada.
Estos son algunos de los temas más importantes a tener en cuenta cuando se separa:
Hay muchos kits para divorciarse uno mismo, pero hasta las parejas con pocos bienes necesitan representación hábil. Eso puedes significar contratar a un abogado que se especialice en divorcio para que revise al menos tu documentación y se asegure de que no hayas pasado por alto nada de lo que puedas arrepentirte más adelante.
Para evitar un conflicto de intereses, cada uno debe tener su propio abogado. Pide recomendaciones a tus amigos, incluidos aquellos que se han divorciado recientemente. Pregúntale a los abogados que conoces que se especializan en otras áreas si pueden recomendarte un buen abogado de divorcio. Otro recurso es el Colegio de Abogados de los Estados Unidos (en “Public Resources” en www.abanet.org), que tiene un motor de búsqueda estado por estado para encontrar ayuda legal.
También es posible que desees consultar a un planificador financiero para obtener asesoramiento sobre cómo dividir de manera justa la propiedad cuyo valor ha aumentado (o se ha desplomado), calcular la manutención de los hijos y asegurarte de que estás suficientemente asegurado, así como explicar las implicaciones del Seguro Social y del plan de jubilación.
Un buen planificador financiero podría ahorrarte dinero a largo plazo al ayudarte a evitar batallas judiciales prolongadas y trazar un plan para la seguridad financiera futura. Si no conoces uno, la Asociación de Planificación Financiera (www.financialplanningassociation.org) y el Instituto de Analistas Financieros de Divorcio (https://www.institutedfa.com) son buenos lugares donde buscar uno.
Para proteger tu situación crediticia, cierra las cuentas bancarias y tarjetas de crédito conjuntas y abre cuentas nuevas a tu nombre; de lo contrario, si tu ex tiene problemas económicos o quiere vengarse, podría acumular deudas en tu nombre y arruinar tu crédito. Asegúrate de que las cuentas cerradas están saldadas, aun cuando tengas que transferir saldos a tu nueva cuenta y pagarlos. Esto es porque los pagos tardíos o no realizados por cualquiera de las partes de una cuenta conjunta, abierta o cerrada, afectan los puntajes de crédito de ambos.
Verifica tus informes crediticios antes, durante y después del divorcio para estar al tanto de todas las deudas pendientes y asegurarte de que todas las cuentas conjuntas se hayan cerrado correctamente. Las tres agencias crediticias más importantes, Equifax, Experian y TransUnion, no siempre listan las mismas cuentas en sus informes, por eso, para estar seguro, solicita informes a las tres. Puedes pedir un informe gratuito por año a cada una en www.annualcreditreport.com, o más frecuentemente por un módico precio a cada oficina.
Para consideraciones financieras adicionales relacionadas con el divorcio, visita Practical Money Skills for Life, el sitio gratuito de administración financiera personal de Visa Inc en https://www.practicalmoneyskills.com/es/learn/life_events/family_life/divorce.html.
No quedes atrapado en el torbellino emocional del divorcio y te olvides de proteger tus intereses financieros futuros.
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